Rumanía: No permitirán las uniones civiles del mismo sexo

El país votará para restringir la definición constitucional de matrimonio explícitamente al enlace de un hombre y una mujer.

Dirigentes no quieren la unión civil en Rumanía.

Activistas y ONG de Rumania  denuncian que el referendo que se vota este fin de semana para vetar el matrimonio entre personas del mismo sexo aumentará la discriminación que sufren los homosexuales en este país balcánico y, de ganar el "sí", los condenará a ser ciudadanos de segunda.

No permite las uniones civiles del mismo sexo; sin embargo, el país votará para restringir la definición constitucional de matrimonio explícitamente al enlace de un hombre y una mujer.

El referéndum, que requiere una participación del 30 % para ser válido, fue impulsado por los tres millones de firmas recogidas por el movimiento conservador "Coalición para la Familia", que argumenta que el término neutral de "cónyuge" empleado en la Constitución podría permitir el matrimonio homosexual en el futuro.

Algunas ONG como Amnistía Internacional (AI) califican el referendo como "homófobo" y jóvenes activistas como David no ocultan su "preocupación" y "temor" por el aumento de la discriminación y del discurso de odio en le país excomunista.

"La campaña ya ha generado odio hasta cotas intolerables. Nunca había visto tantos episodios homófobos como hasta ahora; no quiero imaginar lo que pasaría si termina por ganar el sí", lamenta este miembro de la organización LGBT Accept.

"El referéndum acapara todas las conversaciones entre los amigos y las noticias de los medios. Pero nadie sabe lo que puede pasar y eso provoca más ansiedad a quienes nos afecta directamente", asegura David, que tiene 26 años.

Ante el riesgo de que la baja participación anule el resultado -se necesita al menos un 30 % de asistencia, unos seis millones de votos, para que sea valido-, el Gobierno socialdemócrata decidió ampliar la consulta a dos días.

La "Coalición para la Familia", mientras, ha llevado a cabo una extensa campaña defendiendo la "familia tradicional", recurriendo incluso a mensajes falsos como: "Si no vas a votar, dos hombres podrán adoptar a tus hijos".

El líder de esta Coalición, Mihai Gheorghiu, explica a Efe que "el referéndum no tiene nada que ver con la minoría LGBT (Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales) en Rumanía, sino que busca sellar un modelo de familia ante aquellos que desean cambiarlo".

El ideario conservador de Gheorghiu, que también quiere prohibir el aborto, es respaldado con entusiasmo por la Iglesia Ortodoxa Rumana como "patriótico, cristiano y profundamente democrático".

"Debe defenderse el regalo sagrado de la vida de una persona nacida del amor conyugal de un hombre y una mujer", señaló recientemente la Iglesia Ortodoxa en un comunicado.

De manera sorprendente, el gobernante partido PSD apoya el "sí", a pesar de que la primera ministra, Viorica Dancila, transmitió a la Unión Europea(UE) la semana pasada que su formación no se inclinaría por ninguna opción.

El líder del PSD y presidente del Congreso de los Diputados, Liviu Dragnea, ha afirmado: "Mi educación es ortodoxa, crecí en un pueblo, en el campo, rodeado de familias tradicionales; todo esto me hace decir 'sí'".

Ademàs, el PSD pagó unos anuncios en las televisiones públicas con el mensaje: "Queremos familia, niños y futuro", y en los que se subrayaba que el "sí" significa apoyar el matrimonio como la unión de un hombre y una mujer.

Por: Luis Talledo

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