Los tributos y el Estado de la trampa de ingreso medio

Vizcarra ha demostrado su voluntad de corregir la trayectoria fiscal dejada por la administración PPK

Decimos desesperación porque estas medidas solo golpearán los impulsos reactivadores en los mercados, y también porque demuestran la urgencia de plantearle al país una propuesta de reforma tributaria integral, que es uno de los pilares de la reforma del Estado peruano. En otras palabras, el Perú necesita una reforma tributaria que simplifique e integre a todos los regímenes en uno solo, con objeto de incorporar a más de la mitad de peruanos al sistema tributario, y una visión de un Estado más pequeño y eficiente.

En este contexto, cuando las autoridades caen en el facilismo de ahorcar solo a quienes tributan se ahondan a los abismos de las economías formal e informal, mientras que se dispara la informalidad. Y los privados, desde las grandes inversiones hasta los informales de Juliaca y Huancayo, comienzan a ver al Estado como el enemigo de sus economías, que solo busca exprimirlos a cambio de nada.

Sin nuevos cambios estructurales, en la sociedad de ingresos medios se llega a la terrible conclusión de que el crecimiento es eterno y se comienza a ajustar a quienes tributan, ignorando las reformas que aumentan competitividad y relanzan el crecimiento. El resultado: se lentifica el crecimiento, se desploma la recaudación y aparece el populismo autoritario.

 Sin embargo, la desesperación nunca contribuye al buen gobierno. A estas alturas es incuestionable que el Ejecutivo pretende corregir el desastre fiscal apretando solo al 45% de empresas y personas naturales que tributan, del total de contribuyentes. Más de la mitad de los potenciales contribuyentes está en la informalidad. En otras palabras, menos de la mitad de peruanos asume doble responsabilidad fiscal ante el Estado.

Por: Pillpa Alvarado.

► TAMBIÉN PUEDES LEER: